SomAromes – Jordi Ustrell

Soy Jordi Ustrell (@jordiustrell), “de toda la vida”. Desde el año 2009 llevo haciendo visitas enoturísticas en el Celler Devinssi (Gratallops, DOQ Priorat). Tengo formación universitaria en turismo, doy clases en la Facultat de Turisme i Geografia bajo mi nombre de nacimiento (Yury Ustrov) y tengo formación en turismo del vino, además de muchos años de trabajar como guía de enoturismo. Conocí a Marta gracias a la Escuela de Enología aquí en el Priorat, donde me matriculé para ampliar y profundizar mis conocimientos sobre la producción del vino.

Durante todos estos años mi día a día ha sido explicar la complejidad del vino del Priorat, como se plasma el terruño (le terroir) de la zona en las características organolépticas de los vinos… Los aromas, el grado alcohólico, el cuerpo… Estadísticamente, más del 90% de mis visitantes no son expertos del vino: ni comerciantes, ni productores, ni sumilleres, ni catadores profesionales… La mayoría abrumadora viene representada por personas que quieren disfrutar de una copa de vino bueno, de un buen rato entre familiares y amigos…

Una de las observaciones curiosas que he tenido todos estos años acogiendo visitas a la viña y en la bodega ha sido el hecho de que mucha gente tiene fuerza capacidad de encontrar los aromas dentro una copa de vino. El primer año de mi trabajo como anfitrión de enoturistas, me daba como cosa imponerlos a los visitantes mi criterio sobre qué aromas tenía tal o cual vino, y tampoco quería ir siempre contando mecánicamente las mismas notas de cata de los vinos hechas por sumilleres profesionales…

La intuición me decía: “escucha lo que dicen los huéspedes”. Por tanto, lo que hacía yo, sobre todo con los visitantes bastante charlatanes, era servir el vino para probar y escuchar sus opiniones sobre los aromas de los Prioratos que ellos cataban… Obviamente, cada visitante compartía su visión particular sobre los olores que percibía, pero me di cuenta que muchos acertaban bastantes aromas. O al menos un par. La conclusión que saco de esta práctica es doble: mucha gente encontramos que es bastante entretenido hacer la cata de vino sin que nos dicten la “respuesta correcta” y que el olfato es una herramienta que se puede desarrollar como cualquier otra habilidad.

Un día Marta me explicó su idea del proyecto y me ilusionó mucho. Puede contar que había algunas cosas por pulir, pero la posibilidad de relacionar los aromas del vino con los productos naturales me fascinó. Entonces elegimos nuestro primer vino, el Mas de les Valls 2018 del Celler Devinssi donde trabajo, y pusimos el hilo en la aguja.

SomAromes, para mí, es un proyecto que no sólo pone nombres a la composición aromática del vino, sino también la hace tangible, palpable, asequible, ligeramente didáctica y muy divertida.