14 Jun Celler Devinssi en la Guía ADN Verema 2026: dos buenas noticias desde el Priorat
La Guía ADN Verema 2026 nos ha traído una alegría que queremos compartir con todas las personas que seguís Celler Devinssi, que nos visitáis en Gratallops o que, simplemente, amáis los vinos del Priorat. Dos de nuestros vinos han sido incluidos en esta edición de la guía: IL·LIA 2021 y Rocapoll 2022. Y no solo han entrado, sino que lo han hecho con unas puntuaciones que nos hacen sentir orgullosos del trabajo realizado.
Para nosotros, una guía no es solo una cifra. Es una mirada externa, una cata hecha con criterio y distancia, y una manera de ver cómo se expresan los vinos fuera de la bodega, lejos de nuestra rutina diaria entre viñas, depósitos y barricas. Cuando esa mirada reconoce el carácter de un vino, su energía y su capacidad de explicar un paisaje, la satisfacción es doble.
¿Qué es la Guía ADN Verema?
La Guía ADN Verema es una publicación elaborada a partir de puntuaciones obtenidas en catas a ciegas. Este detalle es importante: el vino se valora sin el peso de la etiqueta, del nombre de la bodega o de las expectativas previas. Lo que cuenta es lo que hay en la copa.
La guía utiliza una escala propia de Verema que va de los 7,5 a los 10 puntos. Según explica la publicación, los vinos que no llegan al mínimo son descartados, y se incluyen en la guía los que obtienen como mínimo 8 puntos, una puntuación equivalente aproximadamente a 90 puntos Parker. La conversión que aplica Verema es sencilla: la puntuación Verema se multiplica por 5 y se le suman 50. Así, un 8 equivale a 90 puntos Parker.
Esta manera de puntuar permite trabajar con decimales y afinar mucho más la valoración. Para los amantes del vino, esto ayuda a entender no solo si un vino gusta, sino hasta qué punto destaca dentro de su estilo, su denominación y su momento de evolución.
La DOQ Priorat en la guía: 13 vinos y dos referencias de Devinssi
En esta edición 2026, la guía recoge 13 vinos de la DOQ Priorat. Es una presencia breve, pero significativa, dentro de una denominación pequeña en superficie y enorme en personalidad. El Priorat es un territorio exigente, con suelos de llicorella, pendientes pronunciadas, rendimientos bajos y vinos que a menudo combinan profundidad, tensión y una marcada expresión mineral.
Dentro de esta selección, los dos vinos de Celler Devinssi incluidos en la guía son:
IL·LIA 2021
Puntuación: 92 puntos Parker / 8,3 Verema
Variedades: samsó, garnacha negra y cabernet sauvignon
Crianza: con crianza
Grado alcohólico: 14%
Rocapoll 2022
Puntuación: 95 puntos Parker / 8,9 Verema
Variedad: samsó, también conocida como cariñena
Crianza: con crianza
Grado alcohólico: 14%
Las dos puntuaciones nos parecen especialmente valiosas porque reconocen dos perfiles diferentes de la bodega. IL·LIA muestra una visión más coral, con varias variedades trabajando juntas para aportar profundidad, fruta y estructura. Rocapoll, en cambio, pone el foco en una sola variedad, el samsó, y en una expresión más precisa, intensa y con una clara vocación de guarda.
IL·LIA 2021: fruta madura, acidez y estructura

Las notas de cata de IL·LIA 2021 dibujan un vino de color rojo picota intenso, brillante y atractivo. Varios catadores coinciden en esta presencia visual viva, con una capa notable y, en algunos casos, un ribete granate o ligeramente anaranjado.
En nariz, IL·LIA 2021 se mueve entre la fruta negra madura, las cerezas, las ciruelas, los recuerdos de plátano maduro y pera madura, y una parte más profunda marcada por el café, los tostados, las notas balsámicas y los matices minerales. También aparecen referencias a la algarroba y a la piedra mojada, dos descriptores que encajan muy bien con la idea de un Priorat mediterráneo, seco, mineral y cargado de memoria paisajística.
En boca, el vino se muestra estructurado, amplio y untuoso, con una acidez marcada que le da nervio. Las notas destacan también un tanino firme, una buena entrada y un posgusto en el que vuelven la fruta madura y las especias dulces. Es un vino con presencia, pero también con frescura. Esta combinación es clave: el Priorat puede ser intenso, pero cuando la acidez acompaña bien, el vino gana recorrido, equilibrio y capacidad gastronómica.
Leyendo el conjunto de las valoraciones, IL·LIA 2021 aparece como un vino con carácter propio, fiel al estilo de la zona, pero sin perder amabilidad. Tiene fruta, tensión, recuerdos de crianza y una textura que invita a volver a él.
Rocapoll 2022: profundidad, frescura y futuro

Rocapoll 2022 ha sido especialmente bien valorado, con 95 puntos Parker / 8,9 Verema. Las notas de cata apuntan a un vino de color picota, de capa media-alta o alta, limpio y brillante. Es una entrada visual que ya anticipa concentración, pero sin sensación de peso excesivo.
En nariz, Rocapoll se describe como un vino de intensidad y complejidad. Aparece fruta negra madura, también fruta roja, notas balsámicas, hierbas aromáticas, sotobosque, recuerdos de garriga, matices minerales, tostados y especias como la pimienta negra. Algunos comentarios hablan también de licor de cereza, moras en mermelada, café recién tostado y humus. Es decir, un conjunto profundo y muy prioratino, con fruta, paisaje y crianza bien integrados.
En boca, Rocapoll 2022 destaca por su entrada amplia, la buena acidez, el volumen y la estructura. Las notas lo definen como un vino fresco, sabroso, seductor y largo, con un tanino presente pero bien integrado. También se remarca que, catado 24 horas después, mantiene e incluso mejora las sensaciones, con un paso por boca más amable y redondo. Este detalle es muy interesante para las personas aficionadas al vino: cuando un vino crece con el aire, a menudo nos está hablando de profundidad, solidez y capacidad de envejecer.
La idea que se repite en varias notas es clara: Rocapoll 2022 es un vino con gran futuro y capacidad de guarda. Hoy ya se puede disfrutar, pero también parece preparado para evolucionar con calma en la botella.
Satisfechos, agradecidos y con ganas de continuar
En Celler Devinssi estamos muy satisfechos con estos resultados. Lo estamos por las puntuaciones, por supuesto, pero sobre todo porque las notas de cata reconocen aspectos que para nosotros son esenciales: la fruta madura pero viva, la frescura, la mineralidad, la estructura, la persistencia y el carácter del Priorat.
IL·LIA 2021 y Rocapoll 2022 son vinos diferentes, pero comparten una misma voluntad: explicar el lugar del que vienen. Gratallops, la llicorella, el clima mediterráneo, la paciencia en la viña y el respeto en la bodega están presentes de una manera u otra.
Recibir este reconocimiento nos anima a seguir trabajando con la misma exigencia y la misma ilusión. Y, sobre todo, nos entran ganas de seguir abriendo botellas, compartiendo conversaciones y celebrando el vino con todas las personas que entienden que una copa puede ser mucho más que una copa.

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